lunes, enero 06, 2014
Susurro
domingo, diciembre 29, 2013
Volver a llegar tarde
martes, diciembre 24, 2013
Ilusión, milagros y fantasmas
sábado, diciembre 14, 2013
Musa
viernes, noviembre 01, 2013
Falta de Talento
lunes, octubre 21, 2013
Un regalo, una sonrisa
domingo, septiembre 15, 2013
Una Mirada Hecha Viento
viernes, septiembre 06, 2013
Sonetos de Recuerdos
encontré montañas de negra plata,
brunas las entrañas, carbón que mata.
Minerías de corazón mugriento.
No perdí la vida, creí en la brisa,
que antaño fue tempestad, un vendaval,
prescindí de mi alma sin dejar aval
para tu boca, cierzo en tu sonrisa.
Perecí y Amanda ya no me recuerda
cerca de la playa, una luz ciega
me enseñó un paisaje que no concuerda.
Regresé a mi montaña, solariega:
noble atalaya, no dejes que pierda
el descanso que tanto se me niega.
miércoles, septiembre 04, 2013
Autocompasión y enfrentamiento
martes, septiembre 03, 2013
Nana de Sirena
jueves, agosto 01, 2013
Mecida por el Viento
mecidas por el viento,
si cierro los ojos
casi puedo sentir
el aroma a recuerdo.
Veo caer su ramaje
para volver a levantar
su alma verde y brillante.
Sin encomio ni recompensa
solo equilibrio incesante.
Oigo las hojas bailar
para permanecer quietas
un solo instante,
y entre medias,
en su dulce vaivén
resuena, leve, la caricia
de una brisa itinerante.
Siento paz y al desastre
alejarse.
martes, julio 09, 2013
La vida siempre te ofrece una Vero
viernes, junio 28, 2013
Buscando a la chica de anoche...
viernes, abril 26, 2013
Rabia
martes, abril 23, 2013
Mentiras
sábado, abril 20, 2013
Desaprender - Aprender
martes, julio 31, 2012
lunes, septiembre 20, 2010
Semana
Los días pasan rápidos como un murmullo, un rumor que surge de las nubes uniéndose para cubrir el raso del cielo con un blanco inmaculado. Hace sólo una semana caminaba difuso, inquieto, con la mente turbada por miles de imágenes que se agolpaban en mi cabeza como un puzzle que no tenía solución.
Era el derecho…o quizás sea el izquierdo –no recuerdo- la parte de mi corazón que estaba vacía. A veces sueño que despierto en una casa grande con columnas blancas que se retuercen hasta el techo, bajo por una escalinata grande hasta un ventanal inmenso y el sol que entra a borbotones me ciega con dulzura, cuando consigo recuperar mi vista te veo, más bien te siento, tu silueta pequeña y perfecta frente a la ventana, el viento azota tu melena y el sol acaricia tu piel como si fueran mis manos, un vestido, blanco, te cubre el cuerpo dejando tus hombros al aire y tus piernas brillan como el oro. Elevo la mano para enredarme en tu cabello y tu olor me sobreviene como un latido fuerte y ruidoso en medio del pecho, casi estoy cerca de ti, de tocarte…giras la cabeza y me miras sonriendo y el sol me vuelve a cegar pero para cuando vuelvo a abrir los ojos ya no estás y despierto sólo, abandonado y entre sudores que me abrasan la piel como el fuego de la desesperación.
Estos ocho días se me han ido de las manos como se resbala el agua entre mis dedos, tengo en la cabeza tu recuerdo –desde hace muchos días sólo te tengo a ti en la cabeza-. Cierro los ojos y te veo abrazada a mi almohada y siento como la vida se me escapa por el corazón, como fluye tu dulzura por el aire que aspiro entrando en mis pulmones e inundando todo mi cuerpo, te veo entre mis brazos acurrucada en mi pecho con los ojos cerrados y doy gracias al cielo por este milagro... La tarde se cierne y la luna sale alumbrando mis ojos, calentando mi pecho y siento alas en mi espalda que azotan al aire mientras el suelo desaparece y sólo queda la paz de tu regazo. Llega la fiebre y el sudor de un cariño que arraiga en mi alma y que sólo sana con tus caricias. Sólo han pasado unos días pero habitas en mi corazón por años, en cada mirada una eternidad, en cada sonrisa la infinitud de una tarde llena de besos y entre labios cortados y el calor que desprende mi cuerpo el miedo que asoma cuando te veo desaparecer por esa maldita esquina que tanto amo cuando te veo llegar y que tanto odio cuando te veo marchar lejos de mí después de haberte dicho tantas cosas y tantas que me quedan por decirte…tantas letras que me quedan por escribir. A veces sueño que despierto y estás a mi lado, abro los ojos y sigues entre mis brazos acosando mis labios con tu azúcar, otras veces, abro los ojos y estás entre mis brazos pero no es un sueño sino un regalo
.domingo, septiembre 12, 2010
Un momento a solas
La oscuridad se iba deshaciendo muy lentamente entre suspiros, entre tus manos pequeñas y dulces, tus labios me rozaron y el desastre me invadió como una batalla que de antemano tenía, tengo y seguiré teniendo perdida. En un momento tu abrazo, tu cabello enredado, y al mirarme anidaste en mi corazón por los siglos de los siglos; escondías los ojos entre sonrisa y cariño, entre un amor que ya dura cien años. ¿Dónde has estado todo este tiempo? ¿Por qué este regalo ahora? ¿Por qué este sueño? Sueño que no tendrá fin mientras aguante tu olor en mi piel. Aún ahora que ya han pasado muchas horas, quizás demasiadas, sigo teniendo la sensación en mi boca de tener aferrados mi vida a tus labios carnosos, la escalera de tu piernas, tu espalda pequeña, tu regazo acogedor… Elevaste la cabeza y tu mirada se me clavó en el corazón como un puñal y mientras mi pecho sangraba el cielo se hizo carne, el azul se hizo mujer entre mis brazos y como un tonto enamorado lloré como un niño porque sabía que tu ausencia me abrasaría el alma, porque la melancolía de no tenerte a cada instante, a cada segundo, a cada momento me envenena la sangre.
Se hizo el día y con él mi desidia, volvió a mi corazón la tristeza y la pena pero con esperanza, quedó en mis manos el roce de tu piel tersa, en mi pecho restos de tu cabello alisado. Se hizo el día y con él, el abandono momentáneo pero quedó en mí el recuerdo de un momento a solas que perdurará toda la vida guardado en un baúl en lo más profundo de mi corazón; te vi alejarte y se me partió el corazón otra vez; me humedecía la boca y sentía de nuevo tus labios en ella; enamorado vi como te marchabas con tu imagen en mi cabeza y el reflejo de tu belleza en mi retina, tu hermosura en mis ojos para toda una vida. Se hizo el día y odie al mundo por no detenerse, por no parar siquiera un segundo, siquiera un latido, siquiera lo suficiente para que me hubiera dejado llorar esta alegría, para que no tuviera que llorar ahora escribiendo estas letras de ausencia y añoranza; sólo un momento a solas pedía y cuando lo tuve quise que durara eternamente.
Ya han pasado horas, vuelvo a decir que demasiadas, y la felicidad se mantiene integra y mi corazón late con fuerza porque con sólo un beso he sido feliz, con sólo una sonrisa he vuelto a ser hombre, con un abrazo he vuelto respirar aires de amor, con sólo oler tu pelo volví a llorar lágrimas de adolescente y con sólo una mirada me he enamorado. Ahora queda añorar y desear, viajar por mi mente a ese lugar maravilloso que eres tú, donde fui hombre otra vez y al marcharme dejé mi sentimiento, mi mente y todo mi ser. Ahora sólo queda esperar a que el tiempo me vuelva a llevar a ti, a tu regazo, a tu cabello enredado entre mis dedos y a tu sonrisa de niña pequeña, al cielo que hay entre tus manos y mi piel. Ahora sólo queda esperar para poder volver a perderme en aquella mirada que me desarmó y me desvalijó el corazón…mientras tanto cerraré los ojos para poder ver una vez más tu imagen en la oscuridad de la noche.
viernes, septiembre 10, 2010
Hoy (10 de septiembre de 1981)
Mi voz resuena. Resuena
en lo alto y sube
enredada en tu vestido,
letra tras letra se esconde
bajo la luna de Lorca,
mágico compás,
busca el orden sin diapasón,
el amor, todo, está en él,
palabra, letra, silaba:
gira, corazón;
gira, corazón.
Hoy tendré una de arena y sentiré la piel mientras me deshago en el más puro de los deseos, tendré una de cal y se me negarán besos, abrazos pero mi sonrisa no desfallecerá, porque me ilumina cómo una luna intensa y grande. Vestiré con tu cabello mis sábanas, con tus manos mi piel y de deseo mi mirada juntando pasiones en mi cabeza y aderezando la vida como tintes de alegría; brillará el sol, Dios! Si brillará en todo lo alto, hervirá otra vez mi corazón y pintaré tu ausencia de recuerdo nimio y candoroso, pasaré de verano a primavera porque tu calor no me abandonará jamás y reiré mientras me quedé aliento en los pulmones.
Hoy la palabra pena dejará de existir, la oscuridad se perderá en la otra punta del mundo y tú te volverás a hacer tan grande como ilusiones albergo en yo en mi pecho, hoy todo será posible y al dar las doce acabará un cuento de hadas, pero quedará en mí la esperanza, nacida de ti, de tu piel, tu sonrisa, tus enojos, tus caricias… mañana quizás venga dolor, pena o tristeza, lo que el futuro depare… mañana, pase lo que pase, quedará en mí la esperanza que sin darte cuenta y sin querer dejaste un día en lo más profundo de mi alma.